Un remanso de paz y oportunidades en el corazón de uno de los pueblos medievales más bellos del Périgord. Imagínese en un pueblo con clase, donde cada piedra cuenta una historia, con vistas panorámicas a uno de los paisajes más bellos de Francia. Esta mansión de más de 320 m² no solo ofrece un techo: ofrece un auténtico entorno donde la vida familiar y las ambiciones profesionales pueden florecer en perfecta armonía. Al cruzar la puerta, descubra espacios amplios y luminosos, diseñados para la convivencia. La cocina, el verdadero corazón de la casa, conduce a un espacioso salón doble, ideal para el entretenimiento. Los cinco dormitorios, incluyendo una suite principal con baño privado, son auténticos remansos de tranquilidad. En el exterior, una parcela de más de 2000 m² alberga una piscina cubierta y climatizada, que promete momentos de relax y natación, incluso fuera de temporada. Pero el verdadero atractivo de esta propiedad reside en sus múltiples posibilidades. Los 73 m² de locales profesionales, equipados para actividades liberales, ofrecen una oportunidad única para conciliar la vida privada y profesional. Pensemos en un consultorio, en el estudio de un artista, en un espacio de coworking
La disposición de los locales se presta a todo tipo de audacias.